Un día como hoy, mis ojos vieron por primera vez la luz del mundo y, con esfuerzo y amor, aprendí a dar mis primeros pasos. Los años fueron pasando y fui una niña feliz, guardando en mi corazón los más dulces recuerdos de aquella etapa inolvidable. Hoy, esa niña ha crecido… ahora soy una señorita con sueños, metas y un camino lleno de aprendizajes por recorrer. Han sido quince años de amor, risas y momentos que han marcado mi vida. Hoy celebro la vida… y agradezco profundamente a quienes hacen mi mundo tan especial.
Este día tan especial lo quiero celebrar contigo, y si deseas hacerme un regalito, ¡una lluvia de sobres caerá en mi fiesta! Gracias por ser parte de este momento inolvidable.